Apia XXI invertirá 2,2 millones en los sondeos de la mina de zinc del Besaya

La empresa cántabra, adquirida en 2013 por la norteamericana Louis Berger, trabajará durante tres años en terrenos de Comillas, Torrelavega, Cabezón de la Sal y Los Corrales de Buelna

Apia XXI, la cuarta empresa de las seis adjudicatarias de la mina de zinc del Besaya, ya ha presentado su informe económico y técnico al Gobierno de Cantabria. La firma cántabra, adquirida en 2013 por el gigante norteamericano Louis Berger, invertirá 2,2 millones de euros en los próximos tres años para hacer sondeos que confirmen «el importante potencial minero suficientemente contrastado» que existe en la zona.

Apia XXI se une así a otras tres empresas extranjeras que ya han dado el primer paso para comenzar sus investigaciones. La primera en llegar fue la canadiense Emerita Resources, que cuenta con el proyecto más avanzado de todos y que gastará 17 millones en una primera fase de sondeos durante el próximo año, además de otros 600 millones para la construcción de la mina.

Las otras inversiones

4 millones se ha comprometido a invertir la australiana Slipstream Resources en tres años para explorar el subsuelo y concretar cuánto zinc existe.
17 millones gastará la canadiense Emerita Resources en hacer sondeos durante este año. Después, calcula una inversión de 600 millones para construir su mina.
56 millones utilizará la empresa chipriota Atalaya Mining para confirmar las buenas perspectivas sobre el mineral que hay bajo el subsuelo del Besaya.

Los australianos de Slipstream Resources, por su parte, desembolsarán 4 millones en los próximos tres años para explorar los terrenos y confirmar que, efectivamente, el zinc está allí. La tercera en aparecer fue la chipriota Atalaya Mining, cuya inversión inicial para investigar el subsuelo será la más potente de todas: 56 millones de euros.

Apia XXI realizará sus sondeos en terrenos ubicados en los municipios de Comillas, Torrelavega, Cabezón de la Sal y Los Corrales de Buelna, donde tiene muchas expectativas de encontrar vetas importantes de mineral. De hecho, en el documento presentado al Gobierno, la empresa recuerda que hasta el cierre de la mina de Reocín, Cantabria «constituía el mayor productor de zinc de España». Sus cálculos hablan de unas reservas de 40 millones de toneladas con un 6% de zinc en algunos casos. Unos datos que se pueden deducir de la «alta concentración de plomo en la zona, generalmente asociada al zinc».

El World Trade Center

Apia XXI, una de las firmas de ingeniería históricas de Cantabria, forma parte desde hace cinco años de la multinacional norteamericana Louis Berger, fundada en 1953 y que cuenta con más de 6.000 ingenieros y técnicos en más de cien países. Esta firma, responsable entre otros trabajos del nuevo rascacielos del World Trade Center de Nueva York, contó el año pasado con unos ingresos de 808 millones de euros.

¿Qué es Louis Berger?

Origen
Esta empresa estadounidense adquirió a la cántabra Apia XXI en el año 2013. Es una de las firmas de ingeniería más prestigiosas del mundo. El nuevo rascacielos del World Trade Center es obra suya.
Economía
Berger, fundada en 1953, cuenta con más de 6.000 ingenieros y técnicos y más de cien oficinas por todo el mundo. El año pasado tuvo unos ingresos de 808 millones de euros.

La empresa cántabra se compromete en su plan de desarrollo a «evitar molestias y afecciones a la población y a las actividades económicas locales». Para conseguirlo, no desarrollará ninguna exploración o prospección física dentro de núcleos de población o zonas de suelo urbano consolidado, además de en áreas de valor cultural, arqueológico, recreativo o deportivo. Tampoco trabajará en zonas naturales protegidas, playas, dunas, estuarios o ríos y lagos.

En esta primera fase del proyecto, que se centrará exclusivamente en sondeos y análisis del material extraído del subsuelo, Apia XXI empleará a dos ingenieros superiores de minas, diez geólogos, seis ingenieros técnicos de minas y dos licenciados en técnicas ambientales.

Tanto Berger como su filial cántabra se comprometen en el documento a mantener la sede central de Apia XXI en Santander, «al menos durante el tiempo que duren las tareas de investigación».

Todavía faltan por conocer los proyectos económicos y de investigación de dos de las empresas ganadoras del concurso. Una de ellas es Hormisa, una filial del Grupo Sadisa con derechos de explotación en Mazcuerras y Reocín, propiedad de Santiago Díaz. Y la última es Áridos y Hormigones del Deva (Grupo Candesa), a la que solo le interesa la extracción de caliza en una parcela cercana a Comillas.

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